Recibir el diagnóstico de una enfermedad genética poco frecuente puede generar muchas dudas e incertidumbre. El síndrome de Chediak-Higashi es un trastorno poco común que afecta el sistema inmunológico y que, sin tratamiento oportuno, puede comprometer seriamente la salud desde la infancia.
En este contexto, el trasplante de células madre hematopoyéticas representa la principal alternativa terapéutica para corregir la alteración inmunológica y mejorar la calidad de vida del paciente. En muchos casos, actuar a tiempo puede marcar una diferencia decisiva en el pronóstico del niño.
Qué es el síndrome de Chediak-Higashi
El síndrome de Chediak-Higashi es una enfermedad genética autosómica recesiva causada por mutaciones en el gen LYST, responsable del transporte intracelular de sustancias esenciales para el funcionamiento de las células.
Esta alteración produce infecciones recurrentes, sangrados, sensibilidad a la luz, hipopigmentación de piel y cabello y, en algunos casos, compromiso neurológico progresivo.
Resultados clínicos en pacientes pediátricos
Los mejores resultados se observan cuando el trasplante se realiza antes de que aparezca la fase acelerada de la enfermedad, también conocida como linfohistiocitosis hemofagocítica (HLH).
Estudios pediátricos recientes reportan tasas de efectividad a 5 años cercanas al 60-70% tras el trasplante, especialmente cuando existe un donante compatible y el procedimiento se realiza de forma precoz.
En resumen, el diagnóstico y tratamiento oportunos pueden transformar una enfermedad con alto riesgo de mortalidad en una condición con mejores perspectivas de largo plazo.
Importancia del diagnóstico temprano
En alrededor del 85% de los pacientes puede desarrollarse una fase acelerada caracterizada por inflamación sistémica severa y falla multiorgánica.
Por eso, reconocer signos como infecciones recurrentes, albinismo parcial y alteraciones hematológicas permite derivar a tiempo a centros especializados.
Mientras antes se confirme el diagnóstico, mayores son las posibilidades de realizar el trasplante en las mejores condiciones clínicas.
Rol de la compatibilidad familiar en el tratamiento
Contar con un hermano compatible puede facilitar significativamente el proceso de trasplante. Cuando existe compatibilidad HLA, las probabilidades de éxito y recuperación suelen ser más favorables.
Sin embargo, si no hay un donante familiar compatible, también pueden utilizarse donantes no emparentados que sean compatibles, o unidades de sangre de cordón umbilical.
Esto demuestra que las células madre provenientes del cordón umbilical pueden ampliar las oportunidades terapéuticas en enfermedades genéticas poco frecuentes.
Conclusión
El síndrome de Chediak-Higashi es una enfermedad genética rara, pero su pronóstico puede cambiar de forma importante con un diagnóstico precoz y un trasplante oportuno de células madre hematopoyéticas.
Hoy el trasplante sigue siendo la única terapia capaz de corregir la alteración inmunológica de base y mejorar significativamente la sobrevida.
Para las familias que están esperando un bebé, estos avances muestran el valor que pueden tener las células madre del cordón umbilical como fuente terapéutica en enfermedades complejas.
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Preguntas frecuentes
¿El síndrome de Chediak-Higashi tiene cura?
El trasplante de células madre puede corregir las alteraciones inmunológicas y hematológicas, mejorando significativamente el pronóstico.
¿Qué tan frecuente es esta enfermedad?
Se han registrado alrededor de 500 casos en el mundo.



